ANALOGÍA ENTRE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y LA COMUNICACIÓN PARA EL
CAMBIO SOCIAL
Cuando se identifican las capacidades humanas, nos
tropezamos con la participación ciudadana,
que se convirtió en el objetivo del desarrollo humano y medio para el
progreso, así mismo requiere de racionabilidad
democrática y trabajo social, llevando una responsabilidad directa a la
solución de problemas, fomentando los valores elementales, derechos humanos,
justicia social, autodeterminación, normalización y una participación activa.
Dentro de la participación ciudadana se da una
estrecha relación entre igualdad y alianza. de esta manera se manifiesta en
contra, de que los expertos sean quien determine la problemática.
Generar cambio social implica relacionarse con el ciudadano,
sin convertirse en agente principal, pues, todos los participantes son
fundamentales y aportan sus habilidades
y potencialidades para resolver
situaciones propias y del entorno. Todo esto se logra a través de compromisos y
estrategias, cuyo pilar fundamental es el pluralismo participativo y la defensa de los derechos sociales para
generar protección y respaldo. Las decisiones deben tomarse en forma directa y
con acceso real a la población. Para forjar cambio social se debe hacer una
intervención integral que se basa en una propia interpretación para que adquiera un valor fundamental y transversal.
Cuando una comunidad o grupo presenta una dificultad,
bien sean micro o macro sociedades, el
desarrollo económico y social es fundamental, pero prima el desarrollo humano
que resulta siendo la verdadera prioridad, las capacitaciones y promoción de la
participación de los individuos
interesados, de la mano de la autodeterminación, la independencia y autonomía,
forman un verdadero contexto que permite desarrollar la capacidad de elegir
para convertirse en ciudadanos con poder.
La descentralización de servicios y programas otorga
plena libertad para generar un verdadero cambio social. La ayuda o más bien participación
de un individuo debe alejarse de
cualquier interés personal, por ejemplo; confundirse con el hecho de brindar regalos
o ayudas que ofrezcan soluciones
pasajeras para adquirir beneficios particulares. Si una sociedad tiene una dificultad
de tipo económico, como la pobreza, no se debe catalogar a los gestores como “salvadores”,
pues solo se está sirviendo de intermediario para trabajar en conjunto con la
comunidad, bajo las normas y parámetros que me determine la ley.
Todas las acciones que se realicen deben ser en
defensa de los derechos sociales y humanos, pero debe tenerse en cuenta los
deberes que como ciudadanos tenemos. Para realizar una intervención social, no
se debe planear anticipadamente, pues todo surge durante el proceso. Dejar de lado
los prejuicios es esencial para la evolución del transcurso.
La comunicación para en cambio social en la
participación ciudadana, debe tener fortalecimiento de la identidad cultural y
comunicacional, basándose en el modelo horizontal, escuchando las voces de los más
vulnerables o necesitados, llegando al núcleo fundamental de la problemática.